No fue hasta el año 1995 que pudimos, por primera vez, juntar alrededor de 15 muchachos, para salir a una plaza, y a través del arte y el servicio, poder llamar la atención de los convocados en ese lugar, a una vida diferente.
Esto comenzó a tomar fuerza, y las propias personas que iban siendo alcanzadas con el mensaje de vida que predicábamos, más muchas otras que se interesaban en participar, se integraban a la visión, dándole cada vez más capacidad de impacto. Para el año 1998, ya éramos más de 100 personas, entre jóvenes y adultos, que servíamos fielmente en varias regiones de Uruguay.
Todo esto paso dentro de nuestro país, pero la noticia de que un grupo de gente estaba causando un impacto en el lugar donde estaban, a través de su entrega y servicio, trascendió fronteras, y en el año 2001, dejamos de ser Proyecto Uruguay, para ser Proyecto América, pues ya personas de otros países se sumaban a la visión. |